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lunes, 23 de abril de 2012

CINEFÓRUM DE SOBREMESA (porque el cine nos alimenta...)
Hoy: El viento , (Victor Sjöström, 1928)

La historia de 'The wind (El viento)' comienza con una fascinación, la que le produjo a  Lillian Gish el personaje de Letty Mason en la novela de Dorothy Scarborough, esa ingenua joven de Virginia que deja su apacible vida en el este para ir a vivir con su primo en un rancho del duro oeste tejano. Un papel que se adecuaba a la perfección a la actriz, indiscutible reina del melodrama triste desde hacía más de una década.

Por aquellos años la posición de Gish era muy fuerte, en la cima de su carrera y siendo la estrella femenina mejor pagada de la MGM, Irving Thalberg le permitía escoger guiones, directores y reparto, de modo que no tuvo muchas dificultades para que, ante su insistencia, el estudio admitiera rodar la película. Un hecho notable, por lo que supone de sensibilidad e inteligencia de la actriz para elegir un proyecto insólito para Hollywood y que nos permite disfrutar de una de las mejores obras del final del cine mudo.

Pero no sólo en la elección de la obra mostró inteligencia y valentía. Para su dirección  escogió a Victor Sjöström, rebautizado Seastrom en Hollywood, donde había llegado en 1923 cuando la producción en Suecia declinaba y en los Estados Unidos andaban a la caza del talento y el prestigio europeos. Con él había realizado un año antes 'The scarlet letter (La mujer marcada)', una de las seis películas que para entonces había dirigido Sjöström, entre ellas 'He who gets slapped (El que recibe el bofetón)', con Lon Chaney y 'The divine woman (La mujer divina)' con Greta Garbo. A él le dio así la oportunidad de dirigir su obra maestra americana.


También quiso repetir con Lars Hanson, con quien igualmente había trabajado en 'The scarlet letter' y que interpretaría a Lige, el tosco ranchero con quien se casa Letty, porque no puede hacer otra cosa en una sociedad en la que la mujer es subsidiaria de un hombre, de cualquier hombre.
 
La propia  Lillian Gish escribió un primer esbozo de cuatro páginas con la idea general, a partir del cual Frances Marion realizó el guión, lo que da muestras de su alto grado de implicación y responsabilidad en el proyecto.

Pero hay todavía otro personaje que no fue elegido por la actriz, sino que venía impuesto por la novela y que se convierte en el auténtico protagonista: el viento, ese viento que vuelve locas a las personas. Su presencia no sólo es constante y agobiante, sino que es fundamental para lograr entender el grado de desesperación al que llega la protagonista. Sjöström demuestra su calidad en el manejo psicológico de ese personaje al que podemos escuchar aunque la película no tenga sonido, que es capaz de susurrar, de gritar, de llamar a una puerta, de ser un caballo desbocado que vive en las nubes, de resucitar a los muertos... Su aliada es la arena, claro, ese instrumento que utiliza como arma contra quienes han osado establecerse en sus dominios.


Opinaba Jerzy Toeplitz: "El conflicto entre los personajes y los distintos temperamentos se aviva y se intensifica con el viento, que sopla constantemente. En la película, el viento es un recurso esencial de la dramaturgia."

El viento, la arena, el desierto de Mojave, al sur de California, donde se rodó la película, los grandes ventiladores empleados... todo ello convirtió el rodaje en una experiencia muy dura. Cuenta Lilian Gish:

"Trabajar en 'El viento' fue una de las peores experiencias en el cine. Con ocho hélices de aeroplano, me soplaban arena encima y también usaron potes de azufre para provocar el efecto de una tormenta de arena. Me quemé y corrí el peligro de quemarme los ojos. El sol abrasador me quemó el cabello, y el humo del azufre y la arena casi me lo destrozan." 


Se dice que la temperatura llegó a alcanzar casi 49 grados. Esto hizo que tuvieran que guardar los rollos de película  entre hielo, para evitar que se deformara.
Este calor fue un problema constante. Lillian Gish se hizo una quemadura bastante grave en la mano al tocar la manilla de una puerta. El resto del equipo también sufrió lo suyo. Como las hélices soplaban aire caliente, la arena y el humo eran tan peligrosos que se vieron obligados a llevar ropa de manga larga (¡con 49 grados!), gafas, pañuelos al cuello y un maquillaje especial cada vez que los aparatos estaban en funcionamiento.

En un principio el guión conservaba el final original y trágico de la novela, en el que la protagonista, tras los sucesos ocurridos en la cabaña se adentra en la tormenta de arena y es arrastrada por el viento en su delirio. Pero los distribuidores y los propietarios de salas de cine se negaron a aceptar ese final y forzaron su cambio por otro feliz y poco consecuente, en el que el amor llega a la pareja protagonista y con él se disipan los miedos y las angustias. Parece que ninguno de los responsables directos estaban muy de acuerdo con este cambio. Dice Lilian Gish:

"Cuando la terminamos, pensamos que teníamos una buena película. Y también Irvin Thalberg. Pero los exhibidores dijeron 'no' a un final triste, con la mujer que corre al desierto para morir. Decían que un final triste podía arruinar mi carrera... ¡Y yo ya había hecho siete!. Nos obligaron a añadir un final feliz, aunque pensáramos que era moralmente injusto. Pero incluso con este final, la película ha superado la prueba del tiempo."


De cualquier modo, los cambios no tuvieron ningún efecto para la taquilla y la película resultó un terrible fracaso. La crítica de la época se cebó maliciosamente en la película -tal como comentó Variety- y los espectadores se rieron de ella, sobre todo en las escenas más dramáticas interpretadas de forma extraordinaria por Lillian Gish.

Resulta curioso que un fracaso comercial tan notable haya podido pasar a la historia como una auténtica obra maestra y que hoy se pueda ver con tanto placer, pero hay que tener en cuenta que 'El viento' llegó a los cines en 1928. En aquel momento ya existía el cine sonoro y el gusto del público había sufrido una transformación drástica en muy poco tiempo. El melodrama mudo parecía anticuado sin remedio, ya casi pertenecía a otra época, y eso no pudo paliarlo ni siquiera la adición de sonidos y una canción con un título tan cursi como "Love Brought the Sunshine".


Un mal momento para una película de calidad indudable que, junto con el final definitivo del cine mudo y la supremacía total del sonoro, tuvieron graves consecuencias para el director y sus dos actores principales: ni Victor Sjöström ni Lillian Gish consiguieron repetir nunca sus éxitos anteriores. Sjöström regresó a Suacia, igual que haría Lars Hanson, donde acabó trabajando de actor de cine. ¡Cómo no recordar su papel de viejo profesor en 'Fresas salvajes' de Ingmar Bergman (a la que ya dedicamos un merecido Cinefórum)! Ése fue, probablemente, su papel más conocido. Después de debutar en el cine sonoro con una película que también fue un fracaso, Lillian Gish actuó durante muchos años en el teatro. En los años cuarenta inició una segunda carrera en el cine, encarnando sobre todo maternales papeles secundarios.



En el próximo Cinefórum hablaremos de... Una verdad incómoda


El lunes 7 de mayo hablaremos sobre un documental tan famoso como polémico. En 'An Inconvenient Truth (Una verdad incómoda)', dirigida en 2006 por Davis Guggenheim, el ex-vicepresidente estadounidense Al Gore, reconvertido en activista ecológico, da un repaso considerable a nuestras sociedades y su comportamiento con el planeta.

Si queréis ampliar información sobre la película, podéis empezar por la wikipedia, donde encontraréis algunos datos y referencias polémicas

En filmaffinity encontraréis las críticas de un buen puñado de usuarios... y más polémica.

Aquí podréis encontrar una entrevista con Al Gore sobre el tema.

Y por último un compa bloguero, a los que siempre nos gusta hacer publicidad: El gabinete de cinemagnificus

Si queréis ver el documental en mala calidad, podéis hacerlo aquí. Abajo os dejamos el trailer.




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martes, 30 de agosto de 2011

El cine cómico mudo. Un caso poco hablado.

El cine cómico mudo. Un caso poco hablado.
Lluís Bonet Mojica
160 páginas, 14 x 21 cms.77 fotografías en Blanco y Negro.
P.V.P: 10.00 €

He tenido la fortuna de poder leer alguno de los libros de la serie de T&B Editores “Lo esencial de…”, entre ellos, “El cine cómico mudo, un caso poco hablado”. Estaba buscando un libro de carácter genérico sobre el cine cómico mudo que no fuera demasiado extenso y profundo. Creo que acerté cuando me hice con éste.

Si el objetivo del libro era aportar una visión global de una época esencial del cine creo que lo consigue. Da un repaso a los orígenes del cine cómico bastante completo si bien es evidente, que hay .

Es un libro recopilatorio que nos muestra datos sobre la vida, la historia, el cine y anécdotas de forma breve, concisa y suficientemente extensa para ofrecer una lectura divertida y entretenida, en la que además de la opinión del escritor aparecen numerosas opiniones externas. Interesante. Un libro aprovechado.



 El libro se inicia con un bonito prólogo escrito Manuel Vázquez Montalbán, bajo el subtítulo de El cine nació mudo y cómico.

La introducción se centra en el Gag, que según Grigori Kosinzev
Gag es un modo de pensar, una confusión entre causa y efecto ….. Es la ganzúa excéntrica que abre la puerta del mundo en que la lógica ha desaparecido.

Cinco páginas sobre Max Linder y la conexión francesa suponen el primer capítulo. Cinco páginas que dan unas pinceladas sobre su vida y su carrera artística que permiten darnos cuenta de la importancia y relevancia del gran cómico francés, cómico elegante que impulsará un nuevo estilo. Max Linder supuso un ejemplo a imitar, algo reconocido incluso por Charlie Chaplin.


El siguiente capítulo, nos habla de Mack Sennet y los hombres de goma, la creación de la Keystone (antigua marca de ferrocarril de Pensylvania). Charles Chaplin fue uno de los Keystone Kops, coincidiendo la absorción de la Keystone por la Triangle justamente cuando Chaplin abandonó la Keystone. Un dato cuando menos llamativo, Mack Sennett produjo en 18 años, 1500 films.

Sobre el estilo "Keystone" podemos leer :
... resulta evidente que la mecánica del humor keystoniano era simple, recalcitrante y demoledor en su sencillez.


Y también nos encontramos una muestra de su teoría sobre las tartas:

Si la víctima es suficientemente gorda, el público cinematográfico tolerará cualquier tipo de tratamiento rudo que imaginemos. Sin embargo al público cinematográfico no le gusta ver a las chicas guapas chorreando pastelería. Los caballitos Shetland y las chicas guapas son inmunes.



Ben Turpin con su bizquera y Larry Semon, Jaimito, también son objeto de unas cuantas páginas incluso Charlie R. Bowers olvidado durante muchas décadas se le recuerda, olvidado pero no en nuestro blog. Es curioso que la última interpretación de Semon sea en el film de Sternberg con la mafia por medio La ley del hampa.




Hay un capítulo dedicado a Fatty Roscoe Arbuckle, otro a Harry Langdon, a Harold Lloyd se le dedica unas cuantas páginas más.




En el capítulo sobre Buster Keaton, entrañable, se extiende bastante más, luego aparecen El Gordo y el Flaco y el último capítulo y más extenso se lo dedica a Charlie Chaplin.


Todos los capítulos desprenden cariño y admiración a raudales tanto por el cine cómico mudo como por sus protagonistas.

En el capítulo sobre Keaton podemos leer:

Como personaje, como físico, Keaton fue definitivo. Sublime. Y esa presencia suya no se la pudieron robar jamás …



Desconozco si este libro dará pie a una edición ampliada como pasó con los libros de la misma colección, “El cine de terror de la universal” y “La década de oro de la ciencia a ficción (1950-1960)”. Si se diera el caso sería bueno repasar por parte de la editorial algunos “despistes” en la edición.

En la contraportada podemos leer:
La comedia cinematográfica nació ya un remoto 20 de Febrero de 1896, cuando los hermanos Lumière proyectaron en Londres "El regador regado". Aquel corto que habían filmado en el jardín de su casa por pura diversión, se erigió en modelo para millones de metros de celuloide cuyo objetivo era hacer reir a la gente. Antes de la Primera Guerra Mundial, el gran cine burlesco era casi exclusivamente francés. Sin embargo, cuando el galo Max Linder aterrizó en Hollywood, sus enseñanzas fueron asimiladas por una pléyade de gigantes que dominarían la comedia muda en los siguientes años: el visionario Mack Sennet, el infortunado "Fatty" Arbuckle, el genial Charles Chaplin, el estoico Buster Keaton, el elástico Harol Lloyd, los entrañables Laurel & Hardy... Cuando llegó el cine sonoro, la comedia se hizo básicamente verbal. Los pioneros del género denunciaron la irrupción del sonido como un recurso meramente comercial que no añadía ningún valor artístico a las películas, y la mayoría de ellos pagaron su obcecación con el más cruel ostracismo. Sólo Chaplin lograría sobrevivir a su extraordinaria mudez ... Este libro es un homenaje a las vidas y leyendas de algunos de esos baluartes del cine silente que, casi un siglo después, siguen arrancando la sonrisa cómplice de generación tras generación de espectadores.

Un libro sobre Buster Keaton que está genial es Buster Keaton. Slapstick. Sobre Harry Langdon, Frank Capra en su libro autobiográfico Frank Capra. El nombre delante del tiítulo dedica un apartado muy interesante a Harry Langdon siendo referencia también para este libro Cine cómico mudo como lo debe ser para cualquier que se acerque a  Babt Face Harry Langdon.



A continuación un video de Max Linder. Que lo disfruten.





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sábado, 9 de julio de 2011

Cajón de sastre "mudo-sonoro"

Bueno, pues vamos con la última entrada sobre esa convulsa transición del cine mudo al sonoro.

Empezamos con un antecedente, una película sonora alemana de 1908, 'Schutzmannlied aus Donnerwetter-Tadellos! (La canciòn de la policía)'.  El sonido fue grabado originalmente en disco fonográfico, y la verdad es que tiene su gracia. No podemos incrustar el vídeo porque la estupenda web de Europa Film Treasures no lo permite, celosos que son ellos de "sus cosas".  Así que adornamos el comentario con el fotograma de la izquierda y si pincháis en él vais a donde podéis verlo.

Seguimos con otro producto pionero. Se trata de tres películas realizadas en Francia en 1931 por René Bussy, pensadas para proyectar en la pantalla y preservar así parte del patrimonio musical de los "cafés cantante". Claros antecedentes del vídeoclip, la gran novedad técnica de 'La coja del regimiento', 'La mujer del carretero' y 'Todo el pueblo lo supo' es que fueron realizadas con proceso de sonorización Tobis/Klang, uno de los primeros procesos con sonido óptico. Lo mismo de antes, pincháis en el mini-fotograma y a disfrutar.

Damos ahora un salto en el tiempo hasta el año 2003, fecha en la que Ricard Carbonell realizó un bonito homenaje al cine mudo con su corto 'Banda sonora'. Y con un protagonista de excepción, nada menos que Buster Keaton,


Terminamos este repaso nada académico con algunas citas célebres, entre las muchas que nos hablan de aquellos tiempos pioneros.

"El cine sonoro ha inventado el silencio” (Robert Bresson)

"Quién diablos querría escuchar a los actores hablar." (1927. Harry Warner, cofundador de la productora y distribuidora cinematográfica estadounidense Warner Brothers)

"Las películas sonoras son muy interesantes pero yo creo que no permanecerán mucho tiempo de moda. La sincronización perfecta del sonido y de la imagen es absolutamente imposible." (1920. Louis Lumière, químico e industrial francés, coinventor del cinematógrafo en 1895, junto con su hermano Aguste Lumière)
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miércoles, 6 de julio de 2011

Música Enlatada: La indignación de los músicos

Siguiendo con las entradas dedicadas a la llegada del sonoro, vamos a ocuparnos hoy de uno de los colectivos más afectados por el "nuevo cine": los músicos de las salas.

Como ya sabéis, muy pocas películas se proyectaban en riguroso silencio. Lo habitual era que en la sala de proyección hubiera uno o varios músicos (incluso orquestas) que acompañaban en directo cada pase. Como dice el historiador Preston J. Hubbard, refiriéndose a este hecho en Estados Unidos, "Durante los años 20 las interpretaciones musicales en directo en cines de primera clase se convirtieron en un aspecto tremendamente importante del cine estadounidense."

Aunque desde el mismo nacimiento del cine ya se habían hecho diversos intentos de aunar imagen y sonido de forma mecánica, fue en los años 20 cuando se generalizó el uso del sonido pregrabado debido fundamentalmente a las crecientes mejoras e innovaciones tecnológicas.

Y claro, según se fue imponiendo el cine sonoro con su música pregrabada, los músicos de las salas de cine se fueron haciendo cada vez más prescindibles y las interpretaciones musicales en directo eran cada vez más infrecuentes.

Preocupados por la situación, los miembros de la "American Federation of Musicians" publicaron anuncios en diversos periódicos protestando por el reemplazo de músicos en directo por dispositivos reproductores mecánicos. De poco sirvió: en 1930 se reportó que habían perdido su trabajo 22.000 músicos de salas de cine solo en Estados Unidos.

Como ejemplo de dichos anuncios os traemos uno de 1929 que apareció en "Pittsburgh Press".

MÚSICA ENLATADA
Marca Mucho Ruido
Garantizado
que no produce ninguna reacción intelectual o emocional

MÚSICA ENLATADA A JUICIO

Este es el caso de Arte vs. Música Mecánica en cines. Al acusado se le imputa por intento de corrupción de la apreciación musical y oposición a la educación musical frente al pueblo Americano.

Los cines en muchas ciudades están ofreciendo música mecánica sincronizada como sustituto de la Verdadera Música. Si el público que va al cine acepta este enviciamiento de su programa de entre- tenimiento es inevitable un lamentable declive en el Arte de la Música.

Las autoridades musicales saben que el alma del Arte se pierde con la mecanización. No puede ser de otra manera porque la calidad de la música es dependiente del estado de humor del artista, radica en el contacto humano, sin el cual la esencia de la estimulación intelectual y el éxtasis emocional se pierde.

¿Merece la pena salvar la Música?

No se necesita un gran volumen de evidencia para responder a esta pregunta. La música es un arte poco menos que universalmente amado. Desde el comienzo de la historia, los hombres han recurrido a la expresión musical para aligerar las cargas de la vida, para hacerlos más felices. Los aborígenes, en lo más bajo de la escala de salvajismo, cantan su canción a los dioses tribales y tocan con tubos y tambores de piel de tiburón. El desarrollo musical se ha mantenido a la par con el buen gusto y la ética a lo largo de los siglos, y ha incidido en la naturaleza más suave del hombre con más fuerza, quizás, que cualquier otro factor.

¿Ha sido establecido por la Gran Era de la Ciencia el desairar el Arte instalando en su lugar una sombra pálida y débil de sí mismo?

THE AMERICAN FEDERATION OF MUSICIANS (La Federación Americana de Músicos)
(que comprende 140000 músicos profesionales de los Estados Unidos y Canadá)
Joseph N. Weber. Presidente. Broadway. New York City.
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miércoles, 23 de febrero de 2011

CINEFÓRUM DE SOBREMESA (porque el cine nos alimenta...)
Hoy: Nosferatu, (F. W. Murnau, 1922)

Lo que os vamos a contar es una historia tenebrosa, repleta de logias, intereses oscuros, sombras y penas destructoras... Pero también la historia de una búsqueda, la de la luz, la del conocimiento... Y también la de un renacimiento...

Todo comenzó en el verano de 1920, mientras Murnau se encontraba rodando 'La luz que mata (Der Gang in die Nacht)', en la que Albin Grau diseñó la publicidad y los carteles.
Grau se quedó fascinado con la sensibilidad artística con que Murnau conseguía dar expresividad a los sentimientos y emociones de los actores, pero también con su maestría en la utilización de las fuerzas ocultas de la naturaleza, las tormentas, nubes, olas o árboles zarandeados por el viento que encubren las emociones de los intérpretes...

Ocultismo, esa es la palabra, porque Grau, nuestro hombre, se sentía muy atraído por ese mundo. Tenía contacto directo con Heinrich Tränker, Gran maestro de la logia Pansofista, con sede en Berlín, quien le introdujo también en la O.T.O., la Orden de los Templarios Orientales a la que pertenecía Aleister Crowley, a quien también conocía.
Crowley, mago y ocultista británico conocido como "la Gran Bestia" quería ascender a la categoría de Gran Maestre ocultista, pero Grau discrepa de las ideas del mago, ya que le recordaban, según sus explicaciones, a la época de la Atlántida, civilización que, según los teósofos, estaba liderada por una raza tiránica.

En 1921, Albin Grau y Enrico Dieckmann fundan, junto con otros ocultistas, la productora Prana Film. El término "prana" designa en indio, en sánscrito y en yoga, la energía vital.
Grau estaba fuertemente impactado por la novela Drácula de Bram Stoker, así que parece lógico que la primera película que se plantee realizar una productora formada por ocultistas sea precisamente 'Nosferatu' y más si, como nos cuenta Luciano Berriatúa, con ella querían introducir a la gente en el ocultismo, haciéndoles sentir que cosas como la hipnosis, la telepatía o las fuerzas oscuras existían realmente.

Al parecer, la idea inicial de 'Nosferatu' se le ocurrió a Albin Grau cuando observaba cómo una araña chupaba los jugos de su víctima. Esta idea de un vampiro que chupa la vida, la energía vital, el alma que se encuentra en la sangre, es la idea central de "Drácula".

Ocultismo - energía vital - prana - Drácula - Nosferatu: todo encaja.


También se dice que Grau se inspiró en un rumor que había oído a un viejo campesino de Serbia, que hablaba de un "nosferatu", un "no muerto", en plena guerra mundial, en el invierno de 1916.

Para llevar adelante el proyecto llamó a Friedrich W. Murnau, ese director todavía poco relevante pero que tanto le había fascinado y que se encontraba finalizando el rodaje de 'El castillo encantado (Schloss Vogelöd)', y a Henrik Galeen, guionista de 'El Golem (Der Golem, wie er in die Welt kam)', otra obra que le había producido un fuerte impacto. No sabemos Murnau, hay quien dice que también tenía sus simpatías ocultistas, pero Galeen era miembro de la orden Rosacruz. Grau se reservó las labores de dirección artística y diseño de vestuario, además de la producción junto a Enrico Dieckmann.

Parece que intentaron comprar los derechos de la novela de Stoker, pero que no lo consiguieron, así que decidieron hacer una versión libre en la que, entre otras cosas, cambiaron los nombres. Drácula es Nosferatu, el Conde Drácula se llama Conde Orlok, Harker es Hutter, Mina es Ellen, la Inglaterra victoriana es la ciudad de Viborg, o de Bremen en las versiónes francesa e inglesa...
Tampoco respetaron el desarrollo argumental de la obra de Stoker. Además, introdujeron elementos de leyendas populares centroeuropeas. Sin embargo, a pesar de las modificaciones, se reconoce claramente la huella de la novela, obra que está escrita en gran parte en forma epistolar, con pocos diálogos y abundantes descripciones, lo cual la hacía "carne de cine mudo".

Albin Grau dibujó bocetos para cada una de las escenas, inspirándose en las ilustraciones que realizó Hugo Steiner-Prag para la novela de Gustav Meyrink "El Golem". Incluso el rostro del vampiro está basado en una de las pinturas de Steiner.

Sin duda, ya sólo el aspecto del vampiro es impresionante. Para darle vida llamaron a Max Schreck. Schreck en alemán significa "terror". Alejándose del protagonista de la novela y en el polo opuesto a otras interpretaciones que se han realizado de Drácula en el cine, presentándolo como un ser elegante y refinado, el monstruo de 'Nosferatu' es completamente grotesco, con un aspecto deformado, más cercano a una rata o a un arácnido que a un ser humano.

Para el papel protagonista femenino Murnau se decidió por Ruth Landshoff porque le recordaba a una ilustración de Kaulbach.

Quizá uno de los puntos fuertes de la película es la mezcla de realidad y fantasía. Así, se combinan escenas inspiradas en la pintura romántica del siglo XIX con decorados reales, logrando una ambientación de pesadilla, pero de una pesadilla de esas que se reconocen como cercanas a la realidad. Otra de las grandes influencias que tuvo Murnau al imaginar su película es el cine escandinavo.
Luciano Berriatúa, a la pregunta "¿Qué tiene de especial Nosferatu?", contestaba: "A diferencia de los decorados pintados y, en el fondo, teatrales de 'El gabinete del Dr. Caligari (Das Kabinett des Dr. Caligari)', éste es un filme auténticamente pictórico con imágenes realistas. Y ello es debido a que está íntegramente basado en la pintura romántica alemana, con la coartada de que la trama (absolutamente romántica) transcurre en esa época".

Pero no sólo. Algunas de las ideas de la película surgieron del interés de Grau por la matemática mágica, por ejemplo el cartel de la pared del profesor paracelsiano, que muestra la aritmética de Athanasius Kircher. La ilustración inicial del tratado sobre los vampiros está extraída de un motivo contra el mal de ojo. Para la carta encriptada que envía Nosferatu, Grau se inspira en la orden de los Templarios Orientales, en cartas encriptadas de los señores feudales eslovacos.

Aunque 'Nosferatu' no es una película expresionista pura y dura, sobre todo por el uso de ambientaciones reales, sí que utiliza de forma magistral uno de los elementos propios del cine expresionista: el juego de luces y sombras. Inspirado en una pintura de Kaspar David Friedrich, a Murnau se le ocurrió que la mejor manera para revelar el lado oscuro, gobernado por las fuerzas ocultas, era utiliza el contraluz.
En esta historia sobre la eterna lucha entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas, Murnau se mueve como pez en el agua. Nosferatu es el mal, la oscuridad que se cierne sobre la luminosa ciudad de Wisborg. Allí donde va Orlok le acompaña la sombra. Cuando él aparece todo se oscurece. Y, como no, la luz hace que la sombra se desvanezca.

Como decíamos, gran parte del rodaje tuvo lugar en exteriores, logrando Murnau y su cámara Fritz Arno Wagner un resultado excepcional.
Se buscaron localizaciones, muchas de las cuales aún son reconocibles, en Alemania y Eslovaquia: Wismar, Lübeck, montes Tatra...
Como anécdota divertida, durante la estancia en Wismar apareció un anuncio en prensa con fecha del 31 de julio de 1921 donde se buscaba de 30 a 50 ratas vivas para el rodaje de una película. Curiosamente al día siguiente, en el mismo periódico se publicó el anuncio de un exterminador de ratas.

Los interiores se rodaron en Berlín, tomando como referencia estética las localizaciones originales. Uno de los elementos arquitectónicos recurrentes, los arcos ojivales góticos, nos hacen pensar en el carácter del más allá de Nosferatu y al mismo tiempo establecen una relación visual entre el castillo de Orlok y la ciudad de Wismar.

Para la escena del bosque con el carruaje, Murnau escribe en su guión: ''El carruaje atraviesa un bosque blanco''. Para conseguir este efecto fantasmagórico, la imagen se proyectó en negativo, y para que el carruaje se viera negro, hubo que pintarlo/cubrirlo de material blanco.
No es el único efecto fotográfico, también utilizó teleobjetivos en escenas que podrían haberse rodado con otro tipo de objetivos. Edgar G. Ulmer, atrecista de varias de sus películas, declaró más tarde en una entrevista: "Mientras que otros directores usaban cámaras con una distancia focal de 32 o de 24, Murnau rodaba esas escenas con una distancia de 57. Sabía cómo utilizar estos objetivos, pues conocía los secretos de la óptica".

No resulta sorprendente que las tétricas imágenes de 'Nosferatu' se relacionen una y otra vez con los acontecimientos políticos de la época. Así, muchos interpretaron las muertes en masa de los habitantes de Wisborg como una alegoría a los horrores de la Primera Guerra Mundial.
Hay quien ve también es su ambiente onírico y su tono pesimista un retrato de la atmósfera angustiosa que respiraba la Alemania pre-nazi.
A otros les recordaba la persecución que hizo el populacho del supuesto calumniador Knock en el caldeado clima social de la República de Weimar.

También, haciendo una inter- pretación más libre, algunos consideran 'Nosferatu' como una fantasía erótica, una narración sugerente sobre los abismos de los deseos humanos. Habida cuenta la homosexualidad de Murnau, las visitas nocturnas de Orlok a Hutter podrían considerarse una especie de guiño my personal.
Algo más compleja es la relación de Ellen con el vampiro. Un misterioso intercambio telepático une a la melancólica mujer con el huraño conde, cuya costumbre de rondar por la noche comparte ella. Resulta un misterio por qué espera a su amado en la playa y dirige la vista hacia el mar en una dirección por la que no se acerca su marido sino el vampiro. El autosacrificio de Ellen podría ser considerado como una entrega al masoquismo, a un inquietante amante que hace que el marido a su lado parezca un mindundi. De igual modo, la idílica Wisborg, pasaría a ser vista como un nido de provincialismo.

Para el estreno de 'Nosferatu' se puso en marcha una gran campaña de prensa. Albin Grau dibujó gran cantidad de grabados, escribió o mandó escribir artículos en los que afirmaba haber rodado una auténtica película ocultista. Su estreno el 4 de marzo de 1922 en el Primust-Palasl de Berlín fue recibido con entusiasmo por crítica y público, y se celebró con una grandiosa fiesta de disfraces.

Pero poco después la viuda de Stoker demandó a la productora por infracción de derechos de autor, ganó el juicio y un tribunal ordenó que se suspendiera la proyección y se destruyeran todas las copias y el negativo. Afortunadamente un reducido número de copias ya había sido distribuido por todo el mundo, y la película ocultista pasó a permanecer oculta por particulares hasta la muerte de la viuda de Bram Stoker. Después, 'Nosferatu' volvió a la luz, empezaron a hacerse más copias de las copias, algunas de ínfima calidad, con diferentes metrajes en función de su procedencia, y la leyenda ya fue imparable. Sin embargo, hasta 1984 no se realizó la que se considera la reconstrucción más fiel de la película, cuya presentación tuvo lugar en el Festival de Berlín.

'Nosferatu' no fue sólo el primer gran éxito de público de la recién estrenada carrera como director de Murnau. Como pionera adaptación cinematográfica conocida de la novela de Bram Stoker, la película marcó el inicio de otra carrera cinematográfica digna de mención: la del vampiro como figura más popular de las películas de corte fantástico.

Con Nosferatu, Murnau creó algunas de las imágenes más duraderas y fascinantes del cine: el conde Orlok reptando por su castillo, proyectando sombras siniestras mientras persigue a Hutter; Orlok levantándose de su ataúd; el conde atrapado por un rayo de sol, encogiéndose de terror antes de desaparecer. También introdujo varios mitos del vampirismo que no solo aparecen en otras películas de Drácula, sino que impregnan asimismo la cultura popular.

En 1979 Werner Herzog realizó un remake con Klaus Kinski en el papel del vampiro, 'Nosferatu, vampiro de la noche (Nosferatu: Phantom der Nacht)'.
En 2000 se estrenó 'La sombra del vampiro (Shadow of the Vampire)' una película sobre el rodaje de Nosferatu, dirigida por E. Elias Merhige en la que Willem Dafoe encarnaba al extraño actor Max Schreck y John Malkovich se metía en la piel del cineasta alemán F.W. Murnau.

Y no podemos dejar de mencionar la influencia que esta película -sobre todo el personaje principal- tuvo sobre  algún trabajo temprano de John Ford; influencia que ya comentamos en otra ocasión.... jajaja.
Si has llegado hasta aquí, probablemente has conseguido escapar de las tinieblas y estás listo para comentar...
Con un poco de suerte se pasa el mismísimo  Crowley por aquí y nos cuenta...

En el próximo Cinefórum hablaremos de... "Sin techo ni ley"

Vamos a dedicar el cinefórum del 9 de marzo a 'Sin techo ni ley (Sans toit ni loi)', dirigida en 1985 por Agnès Varda. Esta película, una maravillosa cinta de las que conmueven y le invaden a uno por dentro, obtuvo el León de Oro en el Festival de Venecia y su protagonista, Sandrine Bonnaire, ganó el Cesar de la Academia de Cine Francés como mejor actriz.

Aquí tenéis algunos enlaces sobre 'Sin techo ni Ley':

- Para empezar recomendamos la reseña de Cinema de Perra Gorda.

- En El Rayo Verde encontraréis otra crítica interesante.

- En la página de The Criterion Collection vienen dos interesantes Film Essays, eso sí, en inglés: uno de Chris Darke titulado "Vagabond: Freedom and Dirt" y otro de Sandy Flitterman-Lewis, "Vagabond".

- Y, como no, recomendamos echar un vistazo a Filmaffinity. Además, en este caso no se puede poner la excusa de que hay demasiadas críticas de usuarios.

Esta vez sólo hemos localizado la película online con subtítulos en inglés... ¡Algo es algo!:

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martes, 28 de diciembre de 2010

'Upstream': John Ford contracorriente

Esta es la historia de un hallazgo, una restauración y una  enorme sorpresa.

En 2009 Brian Meacham, de los archivos de la Academia de Artes y Ciencias del Cine en Los Ángeles (EE.UU.), visitó a Steve Russell, director del Archivo Cinematográfico de Nueva Zelanda. Éste le informó que el archivo neozelandés guardaba decenas y decenas de películas estadounidenses que databan de las décadas de los años diez y veinte y que habían quedado en Nueva Zelanda porque en aquellos tiempos los estudios consideraron que el flete de regreso era muy caro.
En junio de 2010 la Fundación Nacional para la Preservación del Filme (NFPF) anunció el retorno a EE.UU. de 75 películas de esas películas, y entre ellas una joya, 'Upstream', la última película muda de John Ford y que se creía irremediablemente perdida.
Desde ese momento se inició la restauración del filme, que culminó en una premiere realizada el pasado 1 de septiembre en el Samuel Goldwyn Theater de Beverly Hills.

La traducción del título que podemos encontrar tanto en imdb como en 'Tras la pista de John Ford', de Joseph McBride, es 'Ser o no ser',  que no le cuadra mal, tanto por la referencia al famoso pasaje de Hamlet que interpreta el protagonista, como porque nos pone en la pista de las crisis acerca de su sexualidad que tienen los personajes. De forma más literal la podríamos traducir también como 'Aguas arriba' o 'A contracorriente', clara alusión a la singular ruptura de convencionalismos que se muestran en la película.

La película, de una hora de duración, se encuentra en muy buen estado y causó un auténtico revuelo en su reestreno, en seguida comprenderéis por qué. En clave de comedia loca, nos narra la historia de un triángulo amoroso muy singular.

Creemos que va a ser difícil que la podamos ver por aquí, al menos a corto plazo, así que hemos hecho una reconstrucción de su trama con los fotogramas, críticas y comentarios que han ido apareciendo en páginas americanas a raíz de su presentación.

Eric Brashingham, interpretado por Earle Foxe, es un actor engreído y último exponente de una larga saga de actores famosos, del estilo de los Barrymore. Pero aunque él no lo crea es muy mediocre, hasta el punto que en Nueva York no tiene ninguna repercusión e incluso es objeto de cierta mofa. El motivo que ocasiona las burlas es que su amaneramiento es evidente, tanto en el escenario como fuera de él.

Primera gran sorpresa de la cinta. Que recordemos, no existe ningún personaje gay en el resto de la filmografía que se conserva de Ford, muy al contrario, sus personajes masculinos protagonistas se suelen caracterizar por ser "tipos duros".

De todas formas hay que apuntar que en la época, y sobre todo en la comedia, no era raro encontrar personajes homosexuales que se utilizaban para la creación de gag. Su tratamiento era muy estereotipado, exagerando notablemente su amaneramiento para que un público popular pudiera distinguir sin necesidad de palabras a los personajes gays. Como ejemplo podemos ver uno de estos personajes en una escena de 'Detrás de la pantalla' (1916) de Charles Chaplin.

El caso es que a Eric le sale la oportunidad de ir a Londres nada menos que a interpretar Hamlet, y allá que se va a conquistar al viejo imperio.

Mientras tanto, en Nueva York están los otros dos vértices del triángulo, Gertie Ryan, interpretada por Nancy Nash, y John Rogers, interpretado por Grant Withers, novios y pareja en un espectáculo de variedades.

"Juan Rodriguez... el romántico
joven lanzador de cuchillos castellano
que nació en Iowa como John Rogers"
En el espectáculo Juan Rodríguez, lanzador de cuchillos, es un perfecto exponente del "macho latino" y tiene a su merced a la chica, que sumisa arriesga su vida y confía en su habilidad y buen tino.

Pero cuando el espectáculo acaba vuelve a ser John Rogers, un muchacho tímido y un tanto pusilánime que se ve dominado por el fuerte carácter de Gertie, quien acostumbra a vestir con ropa masculina.

La interpretación del actor en Londres causa auténtica sensación. Sorprendentemente su exagerado amaneramiento, lejos de causar risas como le ocurría en Nueva York, es recibido con entusiasmo por el público inglés, acostumbrado a las interpretaciones británicas de la época muy engoladas y serias. Tanto el público como la crítica creen descubrir en él una original y más humana recreación del personaje.

En una de las escenas más hilarantes de la película, y que con otra clave nos hace recordar a la famosa de 'To be or not to be' de Lubitsch, vemos cómo el público atiende admirado al parlamento de Eric mientras que los actores que comparten escena con él no dan crédito a lo que están viendo. Las caras que ponen y los ademanes que realizan son dignos de las mejores piezas del esperpento.

A estas alturas ya resulta indudable la notable influencia que en el filme tiene la obra de Murnau, y que luego se haría patente en las siguientes películas de Ford. Las sombras marcadas, contraluces, encuadres poco convencionales, travellings, movimientos de cámara, etc, se repiten a lo largo de la película y resultan más sorprendentes porque se adaptan muy bien al ritmo de comedia rapidísima que se nos presenta.

Hay que recordar que en el momento en el que se estaba rodando esta película Murnau se encontraba en Estados Unidos invitado por la Fox para rodar 'Amanecer'. Sabiendo la admiración que Ford  sentía por el director alemán, no es raro pensar que le visitara en su set de rodaje y que se viera fuertemente influido por su trabajo. Como sabemos, poco después realizó un viaje a Alemania para poder observarle en su propio terreno.

"Dr. Claude McGuire
Cirugía plástica"
Pero volvamos al argumento de la película. Tras el éxito obtenido, Eric vuelve a NuevaYork muy ufano y claro, las cosas ya no son igual. Ahora la gente le trata con respeto, por lo menos delante de él, incluso buscan su favor.

Una noche está en un café y ante la apabullante presencia de chicas, que evidentemente no son de su interés, se pone a leer el periódico y se encuentra con algo que llama poderosamente su atención, el anuncio que vemos reproducido en el fotograma.

Después se mira en los espejos del local muy atentamente. Parece que está muy satisfecho con su porte y su belleza, así que su interés por el anuncio ¿tendrá que ver con su sexualidad? Desde luego la película en este punto no es explícita, y además es difícil saber cuál podría ser la interpretación del público en la época de su estreno, pero más tarde tiene un par de gags que de alguna manera abundan en ese sentido.

Casualmente Eric se aloja en la misma casa de huéspedes para artistas donde está Gertie. Ella rápidamente se siente atraída por él por su éxito, su porte y porque le hace reir en las cenas. A él le atrae su aspecto, nunca antes había visto un chico tan guapo, es decir, en realidad una chica, pero que parece un chico, y que es muy guapa, pero que a él le parece muy guapo.

"Si la vida en general es una obra
de teatro, entonces la vida en una casa
de huéspedes de gentes del teatro debe
ser un espectáculo de burlesque."
La situación le tiene confundido y ante el aspecto y los modos masculinos de Gertie, una noche le habla del anuncio que descubrió en el periódico. La chica cree que es una broma y le da un ataque de risa mientras el pobre Eric la mira sin entender nada.

Y así el enredo comienza. A partir de aquí los gag y escenas equívocas se suceden vertiginosamente, anticipándose a la screwball comedy y provocando auténticas carcajadas en la platea.

Si bien Ford es conocido por su gusto en introducir la comedia en casi todas sus películas, nunca antes ni después dio muestras como aquí de su capacidad para la comedia pura.

El galanteo comienza. Ella no sabe muy bien cómo comportarse con un chico muy seguro de sí mismo ¡y además gay!. Él a su vez no sabe muy bien cómo comportarse... con una chica.

Como es evidente al poco tiempo todos los residentes de la casa de huéspedes comienzan a chismorrear y especialmente la patrona, mujer seria y de rectas costumbres, a la que si ambos personajes ya le parecían poco recomendables por sus maneras, a partir del inicio de su relación ya no sale de su asombro e indignación.

El idilio continúa y empiezan los problemas. El mentor de Eric, gay como él y según las malas lenguas amante de su padre, está consternado ante la nueva relación de su pupilo y los cambios que percibe en él. Comienza a sospechar que se está enamorando de verdad y no que, como creía en principio, sólo busca una mujer para continuar la saga, como hizo su padre y parece que otros Brashingham. Indignado le recrimina: "¡Si tus antepasados levantaran la cabeza...! ¡Qué vergüenza!".

Por su parte, el padre de Gertie no se muestra menos sorprendido cuando conoce al nuevo amigo de su hija.

La pareja se ve rechazada por sus respectivos entornos. Los amigos de Eric no le perdonan su "traición", las amistades de Gertie no pueden entender qué ve en alguien con una sexualidad tan "definida" y comienzan a pensar si no habrá también algo raro en ella...

Y mientras John, el lanzador de cuchillos y aun novio oficial de Gertie, está consternado y abatido. No comprende qué ve su chica en ese actorucho engreído.

Las secuencias en el cuarto de John son en las que más se observa la influencia de Murnau, tanto por el decorado desnudo como por la planificación e iluminación. Incluso la veladura rojiza solo la usa Ford en esta parte, aunque quizás indique un estado de ánimo.

De la depresión el pobre John pasa a la demencia. Ocupa todo su tiempo espiando a la pareja llenando toda la casa de "discretos" agujeros. Ve que su chica se aleja de él y cada vez está más descentrado, con el peligro que ello conlleva dada su profesión. Gertie, preocupada, se lo comenta al actor, quien todavía resentido por sus burlas con el anuncio del periódico le dice sarcástico: "¡Menos mal que en caso de accidente puedes recurrir al cirujano plástico!".

El idilio entre Gertie y Eric empieza a producir en ellos cambios evidentes. El actor descubre a "La Mujer" y con ello su lado masculino. Ella a su vez descubre su atracción por lo femenino que es Eric, lo que sorprendentemente refuerza su feminidad. Él se hace menos prepotente y más dulce, ella también...

Finalmente Gertie le confiesa al lanzador de cuchillos sus sentimientos, en la escena más romántica de la película: está definitivamente enamorada de Eric.

Si ampliáis el fotograma observaréis que por la ventana se ve un letrero que pone: "coming soon true love will win (muy pronto el verdadero amor vencerá)". Todo un presagio...

Pero otros presagios también se cumplen, en este caso los del mentor de Eric. Su nuevo aspecto masculino hace que nadie esté interesado en contratarle para interpretar papeles serios en el teatro.

A pesar de todo deciden casarse y formar pareja artística. Él es ahora un "latin lover" viril y seductor y ella su dulce amada.

Pero en la intimidad...

  

Al final de la película aparece este sorprendente plano, como si Ford nos quisiese decir que lo que acabamos de ver podría ser la historia de uno cualquiera de nosotros...

Como habréis podido ver, la película es toda una sorpresa. Una comedia delirante, cosa ya extrañísima en Ford, y con una temática muy atrevida para la época. Poco se sabía de ella antes de este extraordinario descubrimiento, hasta el punto que en las más completas biografías de Ford no se hace ninguna referencia a ella. Como mucho aparece en algunas filmografías, y por ejemplo en la de Bogdanovich, con una sinopsis que nada tiene que ver con la realidad. Hay quien después de verla ha empezado a sospechar que su "desaparición" de los archivos de la Fox quizá no fuese tan casual.

También hay quien ha empezado a hacer cábalas e interpretaciones sobre posibles gustos íntimos del maestro hasta ahora no muy analizados o divulgados. En este sentido sorprende el parecido gusto por la ropa masculina y la fuerza de carácter de la chica protagonista con la que para algunos fue el gran amor de John Ford, y con quien mantuvo un romance a partir de su participación en 'María Estuardo': Katharine Hepburn.
Incluso algunos más maliciosamente han sugerido que aparte de su pipa y su pañuelo, Ford tenía otro objeto inseparable del que haría uso en momentos álgidos de fiestas privadas: una liga roja. Aunque no sé hasta qué punto hay que darle credibilidad a este rumor.


La mayor influencia de Murnau se nota cuando aparece el hermano de la protagonista para conocer a Eric:

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