lunes, 20 de julio de 2009

Bésame, tonto

La gran desconocida.

Así calificaría esta película del maestro Billy Wilder, una demostración de cómo con una historia de lo más simple es capaz de hacer comedia con muchísima facilidad, es lo que tienen los cineastas que tienen esa capacidad innata. Me resultó muy divertida, con un humor ácido y una versatilidad a prueba de los mejores cineastas. Ya sé, algunos diréis que es una obra menor de Wilder, pero en mi opinión no lo es, reconozco que quizás no llegue a alcanzar el nivel de las comedias grandes del maestro, pero es una gran película.

Son muchas las opiniones que ha desatado esta comedia, que quizás en blanco y negro pierde, que si Panavisión, que si el protagonista principal, que Dean Martin falla, pero nada de esto debe dejar que esta comedia se infravalore. Una Kim Novak en el papel de Poly está estupenda, Felicia Farr para comérsela y Ray Walston aunque a veces más neurótico que gracioso hace un papel más que digno.

La película es fresca llena de gags con el matrimonio como temática con chistes de toda la vida. En definitiva me parece un atropello y una injusticia que no se aprecie mas a esta película, recomendable para aquellos que no la hayáis visto y de obligado revisionado para los que la recordéis vagamente.

2 comentarios:

  1. A mi particularmente me parece de las más divertidas de Wilder, aunque para los críticos resultara zafia e incluso pornográfica, Wilder comentaba que algún crítico se enfado con él porque en la secuencia inicial (la actuación de Dean Martin) invitó a varios críticos de cine a colaborar como extras y se quejaron de que no se les veia bien.

    Lo mejor las sudaderas del protagonista y por supuesto el ombligo de "Poly la Bomba".

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  2. Enrique Carratalá20 de julio de 2009, 15:43

    Pues no la vi hasta hace poco, y me pareció una gran comedia. Ya habéis resaltado lo básico: no es de las más grandes, y ha sufrido un olvido injusto.

    Lo que es más cierto es que una comedia "menor" de Wilder da mil vueltas a cualquier comedia "mayor" de muchísimos directores.

    Dean Martin no es santo de mi devoción, pero este papel le venía al pelo. En cuanto al protagonista principal, no me parece que lo haga mal: su papel es de un neurótico y el de un don nadie. Y ambas cosas las refleja su cara a la perfección.

    Eso sí, los papeles femeninos están por encima de los de los masculinos. Las actrices desbordan... Incluso la Novak, más fría que el hielo, en esta película es cálida y enternecedora.

    Le puse un 8. No se merece menos...

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