viernes, 16 de julio de 2010

'Bienvenidos a Belleville' de Sylvain Chomet

Como todos sabréis ya, España ha ganado el Mundial de fútbol, así que he decidido que podemos hablar de ese acontecimiento que tantas alegrías nos ha dado: el Tour de Francia.

Ahora en serio, el otro día haciendo zapping me topé con el Tour de Francia y me acordé de una película que, en mi humilde opinión, es de obligado visionado para cualquier aficionado al cine.

Se trata de ‘Bienvenidos a Belleville’ (‘Les Triplettes de Belleville’), una más que interesante película de animación.

Tras el éxito cosechado con el cortometraje ‘La anciana y las palomas’ (‘La vieille dame et les pigeons’), Sylvain Chomet alentado por Didier Brunner se puso manos a la obra para sacar adelante un proyecto de una película en tres partes. La primera sería el ya nombrado cortometraje. El segundo fragmento giraría en torno a una hermana de la primera anciana a la que le encantaría montar en bicicleta y la tercera parte sería otra hermana que tendría un motel en Quebec (aquí aparecerían las ranas que tanto juego dan en el largo). Pero al empezar a desarrollar la segunda sección, Chomet se dio cuenta de que tenía suficiente material como para hacer un solo largometraje. El proyecto dio un giro radical, quedando desvinculado totalmente de ‘La vieille dame et les pigeons’. Se integraron ideas de la segunda y la tercera parte y se cambió el diseño de la anciana por culpa de la desorbitante cantidad de dinero que pidió el coproductor del corto por usar el mismo personaje. Nació así Madame Souza, la protagonista de ‘Bienvenidos a Belleville’.

Estrenada en el año 2003 tras un periodo de preparación de cinco años, este filme nos cuenta la historia de Champion, un niño tristón que es criado por su abuela, Madame Souza. Ésta intenta por todos los medios que el chico esté contento, pero no logra arrancarle la más mínima sonrisa. Hasta que un día descubre por casualidad su afición por el ciclismo y decide regalarle una bicicleta. Desde ese momento Champion y su abuela, con unos métodos poco ortodoxos, persiguen un único objetivo: que el muchacho compita en el Tour de Francia.

Y lo consiguen. Pero en la súbida del Mont Ventoux, Champion es secuestrado, junto con otros compañeros, por la mafia francesa, que los lleva en pos de sus maquiavélicos planes allende el océano, a la ciudad de Belleville.

Pero Madame Souza no está dispuesta a perder a su nieto y va en su busca, siempre acompañada de Bruno, el perro que ha crecido junto con Champion. En Belleville conoce a las famosas Triplettes de Belleville, tres estrellas de music-hall de los años 30 que acogen a Madame Souza y a Bruno y los ayudan en su causa.

No es una película de animación al uso. Para empezar, apenas tiene diálogos (ni falta que le hace). Se basa, sobre todo, en la gestualidad del dibujo y en la espléndida música (la banda sonora es impresionante). Según cuenta Sylvain Chomet:

“Para mí cuando llevas todo el día trabajando en una animación y llega el momento en que ves cómo los dibujos se mueven, se convierte en un momento mágico, y no hay ningún sonido. También creo que una animación sin las restricciones de las palabras habladas tiene más fuerza. Si tienes que hacer que todo cuadre con las palabras, todos los movimientos gestuales giran en torno a la boca. Sin ellas eres mucho más libre para crear animación verdadera, para hablar a través de la propia animación. La animación modelada en torno al diálogo es como algo que ya ha sido grabado en piedra, hay menos margen para la interpretación. Siempre he querido que los animadores aporten algo de esto.”

Uno de los mayores encantos de esta película es el diseño de los personajes y de los escenarios. Los personajes son feos, desproporcionados, caricaturescos incluso. Pero a la vez tienen una belleza en el trazo y una expresividad insuperables. Los escenarios están cuidados al detalle. Desde la casa de Champion y Madame Souza, hasta la impresionante ciudad de Belleville (inspirada en Nueva York, Quebec y Montreal), pasando por las imágenes del Tour de Francia y la casa de las Triplettes, en todos y cada uno de los lugares encontramos mil motivos para recrearnos.

También resulta sorprendente el uso de las perspectivas y la composición de los planos a lo largo de todo el metraje. Y lo mejor es que se nota que quien ha planificado esto sabe lo que se está haciendo.

La base de la película es la animación 2D tradicional, pero complementada y ayudada con efectos digitales. La verdad es que se logra una fusión muy interesante, tomando lo mejor de ambos métodos.

En ‘Bienvenidos a Belleville’ podemos encontrar varios “cameos” de famosos. Muchos aparecen al principio de la película. Tenemos, por ejemplo a Spike Jones, Fred Astaire, Josephine Baker, Django Reinhardt (que además tiene un tema llamado ‘Belleville’) , Charles Trénet, Glenn Gould, Jacques Anquetil y Charles de Gaulle. También aparece Olivia, la novia de Popeye, en una foto.
Otros guiños que podemos encontrar son la aparición de un poster de ‘Gertie, The Dinosaur’, de Winsor McCay o una foto de Charles Chaplin.

Y mención aparte merece el homenaje a Jacques Tati. Aparte del cartel de ‘Las vacaciones del señor Hulot’ colgado en la casa de las Triplettes de Belleville, vemos a éstas disfrutando de ‘Día de fiesta’.

También se rinde tributo mediante el estilo de animación, sobre todo en la parte en blanco y negro del principio, a algunos clásicos del género, como Tex Avery y Max Fleischer. Escondido por ahí hay algún toque anti-Disney. Por ejemplo, vemos la foto de un personaje en Disneyland con una piruleta que dice “Sucker”.

Son destacables los estupendos brochazos de surrealismo que aparecen a lo largo de toda la película. Por ejemplo, los sueños de Bruno, el perro. O la forma de cazar ranas de una de las triplettes. O la impresionante persecución final.

Este largometraje recibió, merecidamente, un montón de premios y nominaciones, incluyendo dos nominaciones a los Oscar, como Mejor Largometraje de Animación (se lo arrebató ‘Buscando a Nemo’) y a la Mejor Canción Original por el tema “Belleville Rendez-vous”.

En conclusión: una verdadera joya que creo que gustará a todo aquel que disfruta de la animación y a muchísimos de los que huyen de ésta, porque ‘Bienvenidos a Belleville’ es totalmente diferente a la animación que nos suele llegar.

Preparando esta reseña he descubierto que Sylvain Chomain tiene una película nueva, ‘L’Illusionniste’, basada en un guión no rodado de su admirado Jacques Tati. A ver si se animan a estrenarla en este país…

Para finalizar os dejo el cortometraje ‘La anciana y las palomas’ por si os apetece pasar un buen rato. Por cierto, la familia de turistas también hace una breve aparición en el largometraje.

4 comentarios:

  1. Me la apunto, Gourmet, porque si la película responde tan sólo un 25% al entusiasmo que se desprende de esta estupenda reseña, seguro que valdrá la pena intentarlo, aunque no sea yo muy proclive al cine de animación, pero tampoco puedo resistirme a una recomendación como ésta.

    Un abrazo.

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  2. Se me olvidó añadir un detalle sobre el cortometraje. El que puse en la entrada lo elegí primando la calidad de imagen y el hecho de que tenga subtítulos en castellano en las partes habladas. Pero, lamentablemente, tiene los créditos finales cortados.

    Hoy, buscando con más calma, he localizado otra versión con buena imagen y con los créditos finales completos. Al final de éstos hay una breve imagen, que no es que aporte mucho, pero quería facilitaros el poder verlo completo. Eso sí, sin subtítulos en castellano. Os dejo los enlaces:

    La vieille dame et les pigeons-Parte 1

    La vieille dame et les pigeons-Parte 2

    Voy a mantener las dos versiones para que cada uno elija cuál quiere ver.

    Josep, anímate a verla, que merece la pena. Y tiene algunos momentos musicales que me da que te pueden gustar.

    Saludos y buen fin de semana a todos.

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  3. la tengo y me parece bellisima!!!

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  4. La he visto hace poco y he disfrutado una barbaridad con esta película. El ritmo, color, música, personajes "cuidados", el original argumento ... no sé, me sentía en volandas. ¡qué perseverancia!
    Una enorme y grata sorpresa que agradezco mucho,una gran sugerencia.

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