viernes, 2 de octubre de 2009

¿cine mudo? (1)

Además de la música del cine mudo, además de la música muda y además del Doctor Mabuse, Der Spieler, en la época muda existían otro tipos de sonidos que se podían escuchar, no, no era el público, eran los explicadores ... En los comienzos del cine mudo, al carecer de la palabra, se hacían necesarias las explicaciones añadidas a la mímica, gestos, actuaciones que no eran entendidas y seguidas por todas las inteligencias y sobre todo por los niños. Además de todos aquellos que no sabían leer. Es entonces cuando nacen los "charlatanes" o explicadores, también denominados spielers en Alemania, insisto nada que ver con el Der Spieler anterior.

Dichas actuaciones dieron lugar a curiosas anécdotas...
Como dice Don Pepe Isbert en tono jocoso, sobre ellos ... o mejor que lo cuente él con su inconfundible voz.

Una anécdota popularísima es la que sucedió en un cine cuando actuaba uno de aquellos explicadores. Al quedarse la sala a oscuras, porque se había cortado la película, dijo sin inmutarse:
- Batalla de negros en un túnel.

En otra ocasión salió en la pantalla una playa con una pareja de novios. El explicador dijo:
- Santander ... "La Concha"

Los espectadores cultos que había en la sala armaron un gran alboroto para enterar al pobre hombre que la playa de La Concha no está en Santander, sino en San Sebastián
Este esperó serenamente a que se calmaran los ánimos y luego aclaró con firmeza:
- La Concha y su novio festejando en la playa.


También todo tipo de instrumentos de lo más variopinto contribuían a crear una sensación sonora acompañando al film, simulando distintos sonidos. Aunque quizás la sincronización y calidad no eran siempre todo lo acertadas que debían ser.

Fue durante un pase de la película El gran desfile, de King Vidor, el gran King Vidor. Contrató un corneta para que en un momento determinado sorprendiera al público con toque de corneta desde dentro de la sala, pero llegado el momento apenas pudo emitir algún chirriante sonido, dice Vidor en sus memorias, literalmente me escondí debajo de mi butaca. El chirriante ruido cesó en la confianza de que el desarrollo de la película difuminara el mal rato. No terminó ahí la cosa, más adelante debería volver a tocar la corneta, si bien Vidor confiaba en que después del rotundo fracaso de la primera vez el hombre de la corneta desistiría. Pues no, el animoso corneta volvió a intentar, que no conseguir, que que la corneta resonase en la sala, fracaso mayor y vuelve a decir Vidor ... salté sobre una docena de asientos y corrí por el pasillo gritando ¡basta! ¡basta! ¡por favor! ¡por hoy ha sido bastante, se lo ruego! .... anécdotas del cine silente.

Y más información sobre los explicadores aquí, y también aquí.

Al final llegó Al Johnson ... verdugo de los explicadores ....

1 comentario:

  1. ¡¡¡Brutal lo de La Concha!!!
    Qué pena que no exista un botón "Modo de reproducción Pepe Isbert" que te lea cualquier texto con su voz, aunque con los adelantos tecnológicos cualquier día lo inventan... :-)

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